El incesto se conoce como la práctica de relaciones sexuales entre miembros de una misma familia, más concretamente entre individuos que tienen parentesco consanguíneo.
Uno de los principales motivos por los que el incesto ha sido prohibido en muchas culturas es que los seres humanos que nacen como fruto de una relación incestuosa corren un mayor riesgo de desarrollar problemas psíquicos relacionados con la tenencia de cargas genéticas paralelas. Ello plantea que el incesto reduce la necesaria variabilidad genética, que permite la diversidad de rasgos y supervivencia de la especie. Ciertas enfermedades y determinadas anomalías fisiológicas tienen una mayor incidencia entre individuos con relación de parentesco consanguíneo entre sí.
Como tabú no tiene parangón en las relaciones sexuales, más que cualquier perversión o fantasía sexual.
Sigmund Freud abordó el estudio del tabú del incesto a través de la teoría psicoanalítica. Partía de la idea de que existía una “horda primitiva” promiscua en la que la rivalidad entre machos por el acceso sexual a las hembras provocó el recurso a la violencia y el homicidio dentro del propio grupo de parentesco. Parece ser que según Freud el incesto es un impulso básico de la psique humana. El enfrentamiento entre individuos que pertenecían al mismo grupo sociofamiliar dio lugar a una aversión al incesto no por el tipo de relación que constituye en sí, sino por la agresividad y las muertes ocasionadas dentro del propio grupo social.
Análisis posteriores concluyen que una gran parte de las culturas comparten un aborrecimiento psicológico hacia la práctica de relaciones sexuales o la tenencia de relaciones de parentesco adicionales entre individuos de la misma familia vinculados por otra relación de parentesco previa. Esto es así porque históricamente las dinastías que trataban de mantener el poder en la misma familia de reyes, procreaban únicamente entre ellos acabando en guerras fratricidas.
Se ha descubierto también, que aunque en muchas especies animales el incesto se realice sin ningún pudor, como en el caso de los gatos, en el caso de los humanos, no solamente tenemos el tabú como una norma social impuesta, psicológicamente tenemos una barrera mental creada por el vínculo creado entre la madre e hijo/a tras el nacimiento y la lactancia hasta los primeros años de vida.
Y ahora sí, veamos escenas de incesto en el porno. Ante todo, tengamos en cuenta que el mundo del porno recrea fantasías que sobretodo en casos extremos no deben tomarse como una realidad. Muchas escenas entre hermanas o madre e hijo son tan falsas como los anuncios de putas que anuncian similares servicios.
En esta escena, madre e hija, supuestamente, follan con bastante entrega a un tipo. No parece que ambas mujeres tengan un gran parentesco físico, sobretodo si juzgamos en base a la observación de los enormes tetones que gasta la madura y los pechitos de la hija. Físicamente son diferentes aunque eso no significa que no puedan ser realmente madre e hija, pero también es muy probable que sea una fantasía recreada para nuestro disfrute. Lo divertido de la entrevista previa al polvo, en el que ambas se marcan un trio con sexo oral, posturas varias, perrito y cabalgadas, es que la hija admite que se trata de su primera escena con su madre en el porno y que se estrena con 18 años. ¿ Demasiadas coincidencias ? Según la hija, descubrió que su madre hacia porno y decidió seguir sus pasos, teniendola como apoyo para empezar su carrera en el cine porno. Todo parece un fake como un templo amigos…
Aqui la teneis para que juzgueis vosotros mismos parte del material, pero no descargueis del todo que aún no ha terminado el artículo!

En este accelerado video que podemos ver a continuación, una madura trata de seducir, de hecho lo consigue, a un joven en su casa. La escena está muy conseguida y el video es bueno salvo que la han puesto a cámara rápida, lo cual en algunos momentos de la acción sexual es bastante cómico. La apariencia física como en otras escenas es clave, en este caso si que se nota que podría tratarse de una madura y de un chico casi adolescente.
¿ Recordais a la madura de la primera escena ? Pues en esta otra escena de incesto aparece de nuevo, esta vez no con una chica joven pero si haciendo incesto con un chico con aspecto adolescente que supuestamente es su hijo, cazado espiando a la madre mientras se duchaba. La mujer sale vestida únicamente con su albornoz y sin ropa interior debajo, diciendole que si lo que busca es verle las tetas, que puede mirar, tocar y … cuando quiera.
La siguiente escena podría decirse que es mucho más completa, se trata de un trio entre hijo, madre e hija, todos juntos y revueltos en la misma cama. Curioso el vestuario del joven que no se quita las botas ni para follar con su familia, total está en casa ¿ no ? Normalmente el tópico es no quitarse los calcetines pero esto ya es demasiado. La calidad visual no es alta definición pero es suficiente para mostrar otro tipo de escena de incesto en el mundo del porno, un video algo antiguo pero no por eso menos interesante que los demás.
Referencias más verídicas son seguramente las aportadas por Viruete en su Pornotopia, anécdotas sobre Buck Adams y Amber Lynn por ejemplo. Hermanos metidos en el porno que ocultaban su relación familiar que se destapó únicamente cuando les ofrecieron hacer una escena sexual juntos. Adams entró en acción a mediados de los 80 gracias a Amber Lynn, la cual se hizo rápidamente un nombre en la industria. Amber, encantada con el estilo de vida del porno en aquella época, animó a su hermano a introducirse en la escena.
Amber y Buck siempre llevaron en secreto su relación familiar, hasta que un productor les emparejó para una escena en una película. Tras tratar de poner mil excusa, al final tuvieron que confesar que eran familia y que todo tiene un límite.
Más recientemente, Desi y Eli Foxx han rodado una auténtica película porno donde madre e hija salen follando aunque al contrario que otras escenas que acabamos de visualizar, no se lo montan juntas ni follan al mismo tiempo con su partenaire, lo hacen por separado pero en la misma escena.
Tras años y años de fakes y porno cutre anunciado en webs que te dejan lleno de dialers y spam el ordenador, los fans más morbosos podrán ver un incesto ante las cámaras. Al parecer la idea surgió tras romperse sus relaciones de pareja, se quedaron sin novio al mismo tiempo. Elli se mudó de nuevo a vivir con su madre y, solteras las dos, se dedicaron a salir de marcha juntas. Cuando Elli decicidió dedicarse al porno, su madre vio ahí algo que le gustaba y se apuntó también, la hija introduciendo a la madre en el mundillo del porno y no al revés. Era cuestión de tiempo que acabaran currando juntas. Y así llegó el film porno The Foxx: a day in their lifes.

Dos generaciones follando al mismo tiempo. Ya son mujeres de fama en los EEUU, haciendo apariciones en importantes programas de TV y radio y recibiendo la productora importantes pre-pedidos para comprar el DVD. En internet ha suscitado todo tipo de reacciones, discusiones y hasta enfrentamientos. Un debate servido sobre el tabú del incesto y las repercusiones que puede causar el visionado de un film porno con incesto real, sin trampa ni cartón. Hay quien dice que, al follar con el mismo tío, están intercambiando fluidos corporales, o sea que es incesto.
Los japoneses, tuvieron a la parejita de Sakura Sakurada y su mami haciendo cerdería nipona en un par de films porno. En todo caso, ya que se va a romper un tabú, lo mínimo que se podía hacer era darle más publicidad, en lugar de hacerlo de tapadillo y por cuatro perras. Las Foxx se lo montan bastante mejor y si les sale bien se van a forrar. Eso sí, pusieron como condición no estar follando una al lado de la otra, “no querernos vernos lo rosa mientras rodamos”, declaró la madre.
Se rumorea también que la veterana Tyfanny Mynx ya quiere meter en el negocio a su hijo de 18 años.
Si te dio para paja haz una pequeña donacion.







El título de la película sirvió además de referente del caso Watergate, el escándalo de escuchas a la oposición que acabó en 1974 con la presidencia de Richard Nixon. “Siempre pensamos en él como en un artista y director de cine y, aun cuando no nos estaba permitido ver sus películas, estábamos orgullos de él”, dijo Gerard Damiano Jr, hijo del cineasta.
El título Garganta profunda y el despertar sexual de toda una generación van inexorablemente unidos. El responsable de los sueños eróticos de todos los mayores de edad que en 1972 acudieron en masa a los cines estadounidenses a ver la que se considera la película que abrió las puertas de la industria del porno.











