No da para mucha paja salvo para los más morbosos y amantes de lo freak. Se trata de una extraña escena donde una pareja entra en la jaula de un león adulto del zoo, para ponerse a fornicar delante de la fiera. El animal no se pone cachondón sexualmente hablando pero si que trata de ver que demonios hacen esos tipos tan raros.
La pareja folla sin mucho temor porque saben que el león permanece encadenado aunque el felino trata de oler de cerca esa extraña carne que emana un olor a pescado.





















